·         ¿Cuáles son las medidas sanitarias que se han tomado, En Europa, Asia y América?


Argentina
Confinamiento obligatorio nacional hasta el 31 de marzo. Fronteras cerradas para extranjeros no residentes.

Aumento en los subsidios a familias pobres, jubilados y desocupados. Ayuda financiera por unos 5.300 millones de dólares a pequeñas y medianas empresas.
Perú
Toque de queda nocturno y restricción de tránsito vehicular durante el día. Militares controlan ciudades. Aislamiento domiciliario obligatorio. Cierre de fronteras a personas. Cierre de comercios salvo alimentos, farmacias y bancos. Confinamiento de 14 días en hoteles a peruanos que vuelvan en vuelos humanitarios.
Bono de unos 110 dólares para 13 millones de pobres.
EUROPA LANZA UN SOS
El Gobierno de Italia destinará hasta 25.000 millones de euros (27,8 mil millones de dólares) para apoyar al sector salud, a familias y a empresas afectadas por el COVID-19.
Los fallecidos en Italia por el coronavirus alcanzaron este sábado los 1.441, un incremento de 175 en las últimas 24 horas. El número de enfermos es de 17.750, 2.795 más en comparación con los datos de ayer viernes, y los curados son 1.966, 527 más que en el último boletín.
Además, la región italiana de Lombardía (norte), la más afectada por el coronavirus, le solicitó a Cuba, Venezuela y China personal médico para afrontar la pandemia.
España declaró el estado de alarma, restringió la circulación de personas, con algunas excepciones, y también ordenó el cierre de los centros educativos, los espectáculos deportivos y culturales y los locales de ocio. Todas estas medidas están en vigor desde hoy y durante dos semanas.
Pese a las medidas, este mismo sábado se confirmó que la esposa del presidente del Gobierno español, Begoña Gómez, dio positivo en la prueba del coronavirus; ella y su marido, Pedro Sánchez, se encuentran bien y se mantienen en el Palacio de la Moncloa bajo las instrucciones de las autoridades sanitarias.
Esta semana ya se comprobó el positivo de las ministras Irene Montero y Carolina Darias, mientras que en el resto del país los casos suman 5.753, con un aumento de 1.522 personas contagiadas respecto a la tarde de este viernes, y los fallecidos son 136.
En el Reino Unido las muertes por el COVID-19 se han doblado en las últimas 24 horas hasta 21, por lo que el Gobierno prohibirá los eventos multitudinarios a partir de la próxima semana.
En Bélgica, una cuarta persona con coronavirus falleció mientras que los contagios siguen aumentando con 133 nuevos casos positivos, lo que eleva el total de enfermos a 689, y en Noruega se prohibió la llegada de vuelos internacionales.
El Gobierno francés ordenó el cierre de todos los lugares abiertos al público salvo los "no indispensables" ante la aceleración del COVID-19 en las últimas horas, que atribuyó a que no se respetan las consignas oficiales.
Con todo, Francia celebrará este domingo la primera vuelta de los comicios municipales, con estrictas precauciones sanitarias en las 70.000 mesas electorales a las que están llamados más de 47 millones de ciudadanos para renovar 35.000 Ayuntamientos.
En Alemania, el gobierno de la ciudad-estado de Berlín decretó "con carácter inmediato" una prohibición de eventos públicos y privados de más de cincuenta participantes y el cierre de locales y restringió visitas a hospitales y residencias.
El Gobierno turco dio a todos los funcionarios de 60 años o más doce días de vacaciones pagadas y suspendió las conexiones aéreas con España y varios países más.
ASIA NO BAJA LA GUARDIA
Los nuevos casos de contagio en China sumaron 20, de los cuales 16 fueron "importados" desde fuera del país, además, el virus dejó 10 nuevos fallecidos.
Según los últimos datos, los fallecidos en China suman 3.199, mientras que el número de infectados alcanza los 80.844.
El Gobierno de Vietnam, donde hay 46 casos, suspendió la entrada durante los próximos 30 días a todos los viajeros que hayan visitado en las últimas dos semanas alguno de los 26 países europeos que comparten el Espacio Schengen y también el Reino Unido.
En India, la prohibición de reuniones públicas circuló esta semana en Nueva Delhi con la muerte de las dos primeras víctimas por coronavirus, sin embargo algunos hindúes ponen su fe en la orina de la vaca para salvarse del virus.
ORIENTE MEDIO AL ROJO
Irán, donde el número de contagiados ascendió a 12.729 y los muertos a 611, se confirmó el deceso de uno de los altos comandantes del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución.
En Siria el presidente Bachar al Asad ordenó posponer hasta el 20 de mayo los comicios parlamentarios del 13 de abril como medida preventiva.
Israel ordenó, a partir de mañana, el cierre de negocios y establecimientos no esenciales incluyendo cafés, restaurantes y centros comerciales.
Arabia Saudí, Jordania y Yemen suspendieron todos los vuelos de pasajeros a sus territorios, mientras que otros países de Oriente Medio se sumaron a las restricciones al movimiento y al cierre de escuelas y lugares turísticos.
AMÉRICA AUMENTA LAS RESTRICCIONES
Estados Unidos, el principal foco en América con más de 50 muertos y 2.400 contagios, restringió los viajes al Reino Unido e Irlanda medida que se suma a la que ya había tomado contra los países de Europa.
El país estaba a la expectativa del resultado de la prueba de coronavirus que se realizó el presidente Donald Trump, que dio negativo, pues el mandatario estuvo en contacto con una delegación del Gobierno brasileño, en la que varias personas contrajeron la enfermedad.
México que era de los pocos países de América que no había adoptado polìticas concretas para frenar la pandemia, tras casi duplicar el número de casos confirmados de coronavirus en 24 horas, al pasar de 26 a 41, anunció medidas para mitigar el esparcimiento de le enfermedad como suspensión temporal de actividades no esenciales en los sectores público y privado, reprogramación de eventos masivos de más de 5.000 personas y la protección de los adultos mayores.
El Gobierno argentino aplicará controles estrictos en el ingreso de extranjeros en los pasos fronterizos terrestres ante el avance del virus que ya deja dos muertos y 45 contagiados.
Ecuador prohibió, a partir de mañana, el ingreso de extranjeros por vía aérea, terrestre o marítima ante la propagación del COVID-19 que ha causado dos muertos y 28 contagios.
En Colombia los casos subieron a 22 y las autoridades anunciaron la expulsión de dos ciudadanos españoles y dos franceses por violar los protocolos de aislamiento establecidos para los viajeros procedentes de España, Francia, China e Italia, en vigor desde hace tres días.
Venezuela, por su parte, adoptará medidas para una "cuarentena colectiva selectiva" que permita frenar la expansión del COVID-19, tras pasar de dos a diez casos confirmados en 24 horas, entre ellos el de un español.
Bolivia prohibió el ingreso a viajeros procedentes de España, China, Corea e Italia, mientras que la región andina de Oruro, donde se han confirmado 10 casos, su capital entrará en cuarentena desde el lunes y hasta fin de mes.
Honduras, con tres casos, decretó la "alerta roja" por catorce días. Panamá, con un fallecido y 42 contagiados, suspendió los vuelos procedentes de Europa y Asia, una medida que se prolongará al menos por 30 días.
Pese al pánico, Cuba mantiene las fronteras abiertas a los visitantes extranjeros a la isla, que ya suma cuatro casos.
En medio del miedo a la pandemia, República Dominicana repetirá este domingo las elecciones municipales, que generaron una grave crisis política por la anulación de los comicios del 16 de febrero.
El Gobierno anunció este sábado la suspensión por 30 días a partir del lunes de los vuelos desde y hacia Europa, China, Corea del Sur e Irán por la enfermedad que deja 11 casos.
El Salvador decretó el estado de emergencia nacional por 30 días, pese a que en el país aún no se registran casos sospechosos ni confirmados.
Jamaica, que ha declarado el país área de desastre, y San Vicente y las Granadinas, así como San Cristóbal y Nieves pedirán asistencia médica a Cuba para poder frenar el COVID-19.
·         ¿Cuáles son los países que tomaron las mejores decisiones ante esta PANDEMIA, en el Planeta?

Corea del Sur
Al contrario de China, que escogió confinar a millones de personas, Corea del
Sur adoptó una estrategia que combina información al público, participación de la población y una campaña masiva de pruebas.
Los allegados de todas las personas contaminadas son buscados de manera sistemática antes de proponerles hacerse una prueba.

Además, se envían mensajes de texto a las personas cuando un nuevo caso es detectado cerca de sus casas o de su trabajo, una estrategia que levantó interrogantes sobre la protección de la vida privada, pero que condujo a muchos a hacerse el test diagnóstico.
Alemania
Con una cantidad notable de enfermos y una tasa de mortalidad extremadamente baja, Alemania representa una excepción frente a la pandemia del nuevo coronavirus en Europa.

Hasta este jueves , Alemania ha reportado 36.508 casos y solo 198 muertos por la enfermedad. El país tiene de hecho una de las tasas de mortalidad del covid-19 más baja del mundo, con 0,5 por ciento, mientras que España llega por ejemplo al 7 por ciento.

Alemania, en comparación con sus vecinos europeos, ha tenido un mejor manejo de la pandemia, ¿por qué? En primer lugar, el país está mejor equipado en términos médicos. Alemania cuenta con 25.000 camas de cuidados intensivos con asistencia respiratoria, mientras que Francia o Italia tienen entre 5.000 y 7.000.
Japón
Japón ha sido sin duda uno de los países más afectados por el coronavirus y su población tiene varios riesgos: el 28 por ciento de la gente en Japón tiene más de 65 años. Además, tienen un alto nivel de consumo de tabaco y viven en ciudades densamente pobladas.

Pero a pesar de los múltiples factores de riesgo, el país ha logrado contener la pandemia de coronavirus sin necesidad de imponer un aislamiento. Hasta la fecha, 
Japón contabilizó 1.200 casos de contagio, de los que fallecieron 43. 


El éxito de Japón se debe a su rápida detección de los focos de infección, es decir, de las personas con más probabilidad de contagiar masivamente y se ha encargado de aislar a dichas personas, según explica a la BBC Kenji Shibuya, director del Instituto de Salud de la Población de la Universidad King’s College de Londres.
·         ¿Qué repercusiones se han suscitado en el aspecto empresarial, en el Planeta?

Las pandemias son los principales marcos nacionales de gestión de riesgos en muchos países. Por ejemplo, la influenza pandémica encabeza la matriz de riesgos naturales del Registro Nacional de Riesgos del Reino Unido, y las enfermedades infecciosas emergentes están marcadas como motivo de gran preocupación. Visto como un problema médico, cada brote de una infección potencialmente peligrosa lleva a las autoridades a hacer un conjunto racional de preguntas y desempolvar el menú de opciones de respuesta que se pueden implementar según sea necesario de manera gradual.
Sin embargo, la realidad es generalmente más perturbadora, ya que los gobiernos nacionales y las agencias supranacionales equilibran la seguridad sanitaria y los imperativos económicos y sociales con el respaldo de una inteligencia imperfecta y en evolución. Es un desafío de gobernanza que puede tener consecuencias a largo plazo para las comunidades y las empresas. Además de esto, también deben adaptarse al comportamiento humano.

Dilemas de gestión y pérdida de confianza

La enfermedad por coronavirus COVID-19 no es una excepción. La enfermedad, una epidemia que podría convertirse en una pandemia mundial, surgió en un centro de fabricación y transporte densamente poblado en el centro de China y desde entonces se ha extendido a otros 29 países y regiones (a partir del 20 de febrero de 2020), transmitida por el Año Nuevo chino Viaje internacional.
A diferencia de la emergencia del ébola en África occidental de 2013-2016, más mortal pero menos contagiosa, posiblemente más aislada y eventualmente contenida en parte por los países más ricos que ponen dinero en África, el COVID-19 presenta economías más grandes e interdependientes con dilemas de gestión. También ha surgido en un momento de erosión de la confianza dentro y entre países, con el liderazgo nacional bajo la presión de los crecientes disturbios sociales y las confrontaciones económicas entre las principales potencias.
La gobernanza efectiva de las crisis transfronterizas, como las pandemias, implica preparación, respuesta y recuperación a nivel local, nacional e internacional. Las evaluaciones de preparación para epidemias muestran que muchos países, especialmente en regiones donde podrían surgir nuevos patógenos, no están bien equipados para detectar, informar y responder a brotes.

Negación, encubrimientos y fallas de gobierno

Las estrategias de respuesta varían, por ejemplo: minimizar o exagerar las crisis y permanecer abierto a los negocios el mayor tiempo posible en lugar de tratar de reabrir rápidamente. El COVID-19 ha puesto de relieve la tendencia en muchos países a negar o encubrir banderas rojas para evitar sanciones económicas o políticas, pero este enfoque puede fallar.
Con decenas de millones de trabajadores ahora en cuarentena y piezas en escasez, China está luchando por volver a encauzar la actividad económica. Los países con arreglos de gestión de riesgos de crisis bien perfeccionados están avanzando mucho mejor para frenar la propagación de la infección, aunque eso no los hace inmunes a las presiones políticas y económicas.
El COVID-19 también ha mostrado cómo las fallas de gobernanza pueden implicar la inacción o una acción excesivamente celosa por parte de autoridades mal preparadas que luchan por mantener o recuperar la estabilidad. Ambos extremos del espectro socavan la confianza y la cooperación entre ciudadanos y países. Las medidas de control centralizado pueden parecer necesarias para detener o retrasar la propagación del virus y compensar la débil resistencia individual y comunitaria, pero también pueden causar daños.
Las cuarentenas masivas en las ciudades o los cruceros estigmatizan a los que están encerrados y aumentan los riesgos para la salud mental a medida que las personas experimentan estrés, ansiedad y una sensación de aislamiento y pérdida de control sobre sus vidas. Las prohibiciones de viaje generan sanciones sociales, económicas y políticas, lo que puede desanimar a las personas y los organismos gubernamentales a compartir información y divulgar brotes futuros. Los sistemas de salud débiles o abrumados luchan por limitar la propagación de la infección o hacer frente a las crecientes necesidades de atención, lo que reduce aún más la confianza en la competencia y el carácter de las instituciones y las personas a cargo.

El pánico se extiende más rápido que las pandemias

Confiar en las redes sociales es un desafío adicional: el pánico se propaga más rápido que las pandemias, ya que las plataformas globales amplifican la incertidumbre y la información errónea. El contenido emocionalmente visceral de cualquier persona, como datos, anécdotas o especulaciones, que despierte el miedo, puede volverse viral y llegar a muchas más personas que los medidos y tranquilizadores consejos de los expertos. Incluso en ausencia de trolls humanos o automatizados que buscan atención o interrupción, las personas bien intencionadas pueden propagar el pánico en todo el mundo al escalar o malinterpretar información temprana, provisional o sin contexto. Tal temor desgastará la confianza de los ciudadanos en la capacidad de los gobiernos para protegerlos del riesgo y aumentará la probabilidad de medidas psicológicamente defensivas y perjudiciales para la sociedad, como la compra de pánico y los prejuicios.

¿Cuál es el impacto en los negocios?

Cuando se considera necesaria una respuesta política estricta, las empresas se verán inevitablemente afectadas, con efectos a corto plazo y consecuencias a largo plazo menos esperadas.
  • Las restricciones de viaje y las cuarentenas que afectan a cientos de millones de personas han dejado a las fábricas chinas sin mano de obra y piezas, interrumpiendo las cadenas de suministro justo a tiempo y desencadenando advertencias de ventas en las industrias de tecnología, automotriz, bienes de consumo, farmacéutica y otras.
  • Los precios de los productos básicos han disminuido en respuesta a una caída en el consumo de materias primas de China, y los productores están considerando reducir la producción.
  • La movilidad y las interrupciones en el trabajo han llevado a marcados descensos en el consumo chino, exprimiendo a las empresas multinacionales en varios sectores, incluidos la aviación, la educación en el extranjero, la infraestructura, el turismo, el entretenimiento, la hospitalidad, la electrónica, los bienes de consumo y de lujo.
En general, el crecimiento del PIB de China puede reducirse en 0,5 puntos porcentuales este año, reduciendo al menos 0,1 puntos porcentuales del crecimiento del PIB mundial. Esto afectará a los mercados desarrollados y emergentes con altas dependencias de China, ya sea en forma de comercio, turismo o inversión. Algunos de estos países exhiben fragilidades económicas preexistentes, otros (reconociendo una superposición) tienen sistemas de salud débiles y, por lo tanto, una menor resistencia a las pandemias. Muchos países asiáticos y africanos carecen de capacidades de vigilancia, diagnóstico y hospital para identificar, aislar y tratar pacientes durante un brote. Los sistemas débiles en cualquier lugar son un riesgo para la seguridad de la salud en todas partes, lo que aumenta la posibilidad de contagio y las consecuencias sociales y económicas resultantes.

Por qué las empresas deberían invertir en la resiliencia pandémica

Las epidemias y las pandemias son, por lo tanto, un riesgo comercial independiente, así como un amplificador de las tendencias y vulnerabilidades existentes. A largo plazo, el coronavirus COVID-19 puede servir como otra razón, además de las regulaciones proteccionistas y las necesidades de eficiencia energética, para que las empresas reevalúen la exposición de su cadena de suministro a regiones propensas a brotes y se reconfiguren regionalmente.
Es posible que las empresas también tengan que lidiar con la intensificación de los riesgos políticos, económicos y de seguridad sanitaria, por ejemplo, la reanudación de las hostilidades comerciales entre China y los Estados Unidos. Un brote prolongado o una interrupción económica podría avivar el descontento público en Hong Kong y China continental, lo que provocaría medidas represivas que sofocarían la innovación y el crecimiento. El crecimiento tambaleante en los mercados emergentes puede no ser capaz de absorber las fuerzas laborales de rápido crecimiento, lo que lleva a disturbios sociales, incertidumbre política e incapacidad para invertir en sistemas de salud.
Más allá de las preocupaciones estándar relacionadas con la continuidad operativa del negocio, la protección de los empleados y la preservación del mercado, los negocios, y los países, deben analizar nuevamente su exposición a interdependencias complejas y en evolución que podrían agravar los efectos de las pandemias y otras crisis. Dado el ciclo de pánico y negligencia de la preparación para una pandemia, una vez que el COVID-19 esté contenido, es probable que gran parte del mundo regrese a la complacencia y permanezca poco preparado para el próximo brote inevitable. Las empresas que inviertan en resiliencia estratégica, operativa y financiera a los riesgos globales emergentes estarán mejor posicionadas para responder y recuperarse.




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